Inicio / Economía, negocios y finanzas

De Guindos termina su mandato justo antes de que el BCE suba los tipos de interés

Fráncfort (Alemania), 29 may (EFE).- El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, termina su mandato el próximo 31 de mayo, en un momento en que se espera que la entidad monetaria suba los tipos de interés para frenar la inflación que ha desencadenado la guerra en Irán.

Tras haber sacado a España anteriormente de su mayor crisis económica, su paso por el BCE parecía que iba a ser tranquilo pero también ha tenido momentos difíciles.

Su perfil político contribuiría a avanzar en la unión monetaria europea después de que la crisis de endeudamiento soberano obligó a rescatar a Grecia, Irlanda, Portugal y a asistir a España financieramente para rescatar a los bancos y las cajas de ahorro.

España, que no tuvo representante en el comité ejecutivo durante seis años tras la salida de José Manuel González Páramo en 2012, evitó los controles de la troika aplicando duras medidas de ahorro y competitividad.

Momentos difíciles

Durante estos ocho años de vicepresidente, de Guindos ha tenido que afrontar las consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus, la invasión de Rusia a Ucrania, la llegada al poder en Estados Unidos del presidente Donald Trump, el auge de los populismos en todo el mundo y ahora la guerra en Irán.

Como vicepresidente del BCE, de Guindos ha sido responsable de la política de prudencia macroeconómica y estabilidad financiera y de la gestión de riesgos.

Ocho años tranquilos

De Guindos se mostró orgulloso esta semana de que en estos ocho años "no se ha producido un accidente importante en el sistema financiero".

"Aunque tuvimos momentos difíciles", dijo este miércoles al presentar el Informe de Estabilidad Financiera, al recordar la quiebra de los bancos regionales estadounidenses y el colapso del suizo Credit Suisse.

Subrayó que la supervisión a los bancos que realiza el BCE y las reformas que aplicaron los países han contribuido a evitar una crisis financiera.

El BCE también aprobó en julio de 2022 poder comprar deuda soberana en el mercado secundario para que no se disparen las primas de riesgo de los países por ataques injustificados en el mercado. De Guindos estuvo desde el principio muy a favor de aprobar esta medida.

En el centro en decisiones de política monetaria

El propio De Guindos cree que ha estado en el centro en sus decisiones de política monetaria. En 2022 defendió subir los tipos de interés y consideró que la inflación era más perdurable de lo que decían. Ahora dice que está más en el lado de la prudencia.

Cuando en junio 2018 llegó al BCE, en la eurozona los tipos de interés a los depósitos de los bancos eran negativos y la inflación se situaba en el 2 %.

En mayo de 2019 la inflación comenzó a bajar a niveles preocupantes y se situaba alrededor del 1 %, muy por debajo del objetivo del BCE, que es el 2 % a medio plazo.

Con el estallido de la pandemia de la covid-19 y el cierre de las economías, la inflación bajó en el segundo semestre de 2020 hasta niveles negativos.

El BCE reaccionó con una política monetaria extremadamente expansiva porque a unos tipos de interés ya negativos se añadió una inyección de dos billones de euros a los bancos y la compra de bonos por otros cerca de dos billones de euros, creando un exceso de liquidez en el sistema que en algunos momentos fue de cuatro billones de euros.

A partir de agosto de 2021 los precios comenzaron a subir con fuerza y, en octubre del año siguiente, la inflación llegó al 10,6 %.

En julio de 2022, cinco meses después de que Rusia invadiera a Ucrania, el BCE comenzó a subir los tipos de interés para frenar una inflación disparada tras el aumento de la demanda al abrir la economía después de la pandemia, por el fuerte encarecimiento de la energía por esa guerra y puede que por efectos de esa política monetaria extremadamente expansiva.

El BCE subió el precio del dinero hasta llevarlo en septiembre de 2023 al 4 %. En junio de 2024 comenzó a bajarlo hasta dejarlo en el 2 % en junio de 2025.

Dentro de dos semanas, previsiblemente, los volverá a subir para frenar la inflación debido a la guerra en Irán. La inflación llegó en abril al 3 %, la más alta desde septiembre de 2023.

Lamenta no haber concluido la unión monetaria

El vicepresidente del BCE lamenta no haber concluido en estos ocho años la unión monetaria porque en la zona del euro hay supervisión única y una resolución única, pero no un sistema común de garantía de depósitos.

"Y ahora es el momento de hacerlo" porque "los bancos son sólidos", es "una ventana de oportunidad" para la unión bancaria, subrayó esta semana.

De Guindos ha considerado que para un país grande como España es importante tener presencia en el comité ejecutivo del BCE.

En sus ocho años en el BCE ha intentado que no se repitieran experiencias negativas que en el pasado afectaron a países importantes como España y que tuvieron repercusiones para el conjunto de la zona euro.

Tras su salida del BCE, España se queda de nuevo sin representante en el comité ejecutivo del BCE, al menos durante un año, hasta que concluya el mandato del economista jefe, el irlandés Philip Lane. El próximo año también concluye el mandato de la presidenta de la entidad, la francesa Christine Lagarde.

España aspira a volver a ocupar en 2027 un puesto en la cúpula del BCE y defiende que tiene que tener un puesto en su 'board' o comité ejecutivo, como ha manifestado públicamente en varias ocasiones el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo.

El Ministerio de Economía español no revela a qué plaza aspira, ni tampoco quiere hablar de posibles candidatos, a pesar de que el nombre del exgobernador del Banco de España y actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), Pablo Hernández de Cos, lleva meses sonando en círculos económicos europeos.