Oslo, 28 ago (EFE).- La tristeza y el deseo de rendir homenaje a quien fuera un rey extremadamente popular movían este viernes a miles de noruegos a acercarse al Palacio Real de Oslo para expresar su respeto por el rey Harald V, fallecido hoy a los 89 años y que muchos perciben como parte de su familia o el "abuelo del país".
Todo el país nórdico estaba muy pendiente del estado de salud de quien fuera el monarca más longevo de Europa desde que la víspera la Casa Real informara de la condición "muy grave" en la que se encontraba, y ya entonces se acercaron cientos de noruegos a Slottsplassen, en cuyo centro se encuentra la estatua ecuestre de Carlos XIV Juan.
Este viernes, poco después de que se conociera el fallecimiento de Harald V a las 06:35 hora local (04:35 GMT), el flujo constante de personas que querían rendir homenaje al monarca, que llegó al trono en 1991 y alcanzó cuotas de apoyo superiores al 70 %, se convirtió en miles de ciudadanos.
La tristeza se veía en sus rostros. Algunos lloraban mientras se acercaban al palacio y otros llegaban en silencio.
Llegaban solos, en familia o en grupos de amigos. Llegaban mayores, jóvenes y padres con sus hijos y sus mascotas. Llegaban con ramos de flores en las manos. Todos con el objetivo de despedirse de su antiguo monarca y jefe de Estado.
También desde el interior del palacio empleados salían para depositar sus propios ramos junto a los de los ciudadanos.
Muchos ciudadanos se quedan unos minutos frente al palacio antes de marcharse, otros se quedan y encuentran en los demás un gesto de apoyo y sentido de solidaridad y unidad.
Algunos se abrazan o lloran. Y es que para muchos es la despedida de un rey que estuvo presente durante buena parte de sus vidas.
Peter dijo a EFE que aquí, en la plaza, siente "que todos somos familia. Todo el mundo es familia de todos".
Una alfombra de flores, especialmente rosas de todos los colores y girasoles, empezaba a formarse delante del Palacio Real. Se sumaron banderitas noruegas, coronas, velas, retratos del fallecido rey y cartas, muchas cartas. Escritas a mano y con dibujos como corazones.
Algunos de los más pequeños le dan las gracias en sus cartas y lo recuerdan como un buen rey. Una corona dibujada en un papel por un menor incluía las palabras: "El rey".
El abuelo de todos
Otra nota infantil acompañada de tres banderas de Noruega pintadas a mano rezaba: "El abuelo de toda Noruega, te echaremos de menos".
Peter coincide en esta valoración: "Es curioso, pero para mí era como un abuelo. Era como el abuelo de todo el pueblo, siempre pendiente de todos", señaló.
En otro punto del improvisado memorial una persona escribió una cita de 2016 de Harald V sobre el retrato hecho a mano del monarca, junto a un arcoiris: "Los noruegos son solteros, divorciados, familias con hijos y parejas de personas mayores. Los noruegos son chicas a las que les gustan las chicas, chicos a los que les gustan los chicos, y chicas y chicos que se quieren".
Thea vino de Drammen, a unos diez minutos al oeste de Oslo, a la plaza porque se sentía "realmente muy triste".
"Al rey lo quiero mucho. No somos familia ni nada, pero de alguna manera sentía que era como de la familia", dijo a EFE.
Peter, que la acompañaba, explicó que el rey Harald era muy cercano: "Cada vez que hablaba y daba un discurso era como si pudieras sentir que se dirigía directamente a ti".
Una mezcla de tristeza y felicidad
Ahora las expectativas para el nuevo monarca, Haakon VIII, son altas, pero los noruegos confían también en él.
"Creo que es un gran hombre. Estoy muy emocionado por escucharle hablar y dar su discurso", afirma Peter, quien, pese a la tristeza que siente este viernes, también experimenta algo de felicidad "porque tenemos un nuevo rey".
"Es triste y feliz al mismo tiempo, y creo que es algo muy característico de este momento", resumió sus sentimientos y los de muchos noruegos.
Varios también se han acercado a las iglesias para encender velas y rezar por el fallecido rey. Las catedrales y muchas iglesias de Noruega celebrarán servicios funerarios este próximo domingo.
"Es natural abrir las iglesias en este momento tan especial para nuestro país. Puede ser bueno reunirse, ya sea que uno quiera encender una vela en silencio, rezar o hablar con alguien", afirmó el presidente de la Iglesia de Noruega, Olav Fykse Tveit.
Mientras, el féretro del rey Harald V se trasladará este mismo viernes desde el hospital al Palacio Real, el primer paso para el funeral de Estado que se celebrará en los próximos días.
Paloma Rocha