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Mindaugas Sinkevičius, el primer ministro lituano que acarrea sus propias controversias

Riga, 14 jul (EFE).- El líder del Partido Socialdemócrata de Lituania (LSDP), Mindaugas Sinkevičius, que se posesionó este martes como nuevo primer ministro, fue alcalde de Jonava, en el centro del país báltico, y presidente de los municipios lituanos y durante su carrera no se ha librado de controversias y escándalos.

Sinkevičius, que sustituye a Inga Ruginienė, del mismo partido y que encabezaba el Gobierno lituano desde otoño pasado tras la dimisión de Gintautas Paluckas en medio de una investigación por corrupción, nació en 1984 en Jonava cuando el país aún formaba parte de la Unión Soviética.

Sinkevičius procede de una familia políticamente activa. Su padre, Rimantas Sinkevičius, fue miembro del Parlamento y ministro de Transporte entre 2012 y 2016.

Siendo estudiante se afilió en 2004 al Partido Socialdemócrata de Lituania y tres alis después fue elegido miembro del consejo municipal del distrito de Jonava.

En 2008, se convirtió en vicepresidente del Consejo Juvenil de Lituania (LiJOT) y ejerció como vicealcalde de Jonava, localidad de unos 35.000 habitantes del centro de Lituania, entre 2009 y 2011.

Ese año se convirtió, con apenas 26 años, en alcalde de Jonava, cargo que ocuparía en dos mandatos distintos: entre 2011 y 2016, y desde 2019 hasta su dimisión para convertirse en primer ministro.

También fue ministro de Economía (2016-2017) durante el Gobierno de Saulius Skvernelis.

En 2025 asumió la Presidencia del LSDP después de que Paluckas dimitiera por un escándalo de corrupción en el que presuntamente estuvieron implicados él y su mujer antes de que fuera elegido jefe de Gobierno del país báltico en 2024.

Un escándalo propio

Sinkevičius, que está casado desde 2017 con Aistė Sinkevičienė, diseñadora de interiores originaria de Kaunas, llega al cargo de primer ministro con su propio historial de escándalos.

En 2024, un tribunal de Kaunas lo declaró culpable de abuso de autoridad, falsificación de documentos y apropiación indebida tras ser acusado por la Fiscalía de haber causado casi 1.500 euros en daños materiales e inmateriales entre 2019 y 2023 mientras ejercía de concejal y alcalde, según el medio público LRT.

Fue acusado de falsificar 16 documentos al presentar información inexacta sobre compras que no estaban relacionadas con sus actividades como miembro del consejo municipal.

Antes de que comenzara el juicio, Sinkevičius devolvió 4.015 euros al presupuesto municipal y afirmó que el uso de fondos municipales para pagar sus facturas personales de telecomunicaciones se debió a un error humano.

Fue condenado a una multa de 12.500 euros y a una inhabilitación de tres años para ejercer cargos públicos.

Sin embargo, el Tribunal Supremo anuló el año pasado la condena al considerar que Sinkevičius había cometido una infracción administrativa y, por tanto, no se le debía haber aplicado el derecho penal. Tras ello recuperó su puesto como alcalde.

Aun así, la Comisión Principal de Ética Oficial de Lituania (VTEK) concluyó que había infringido las normas sobre conflictos de intereses.

Juris Kazha