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"No podía huir solo", dice el rescatado tras diez días atrapado por las riadas en Nepal

Katmandú, 4 sep (EFE).- "No podía simplemente huir solo", relató Sanjay Sah, uno de los dos trabajadores rescatados con vida este viernes tras pasar diez días atrapado en el túnel de una central hidroeléctrica arrasada por las riadas en Nepal, donde asegura que sobrevivió rezando y comunicándose a gritos con otros trabajadores.

Sah explicó, en sus primeras declaraciones tras el rescate, que perdió la oportunidad de escapar porque permaneció en la sala de control alertando a sus compañeros.

"Mi responsabilidad era salvar la vida de todos", dijo el trabajador, que durante los diez días bajo tierra asegura que estuvo rezando y llegó a escuchar las voces de otras personas atrapadas.

"Les dije a todos que había ocurrido un accidente en la presa principal y les pedí que escaparan. Para cuando terminé de hacerlo, perdí mi oportunidad de salir. Al final, no pude escapar", relató Sah a un equipo del Ejército nepalí después de ser puesto a salvo.

El trabajador aseguró que durante su encierro pudo mantener contacto a gritos con algunas personas que se encontraban cerca de él.

"Podíamos escucharlos cuando gritábamos y nos comunicábamos con la gente que estaba cerca", explicó Sah, quien dijo haber tenido contacto de esta forma con "tres o cuatro personas".

Sah fue rescatado este viernes junto a Kabir Maharjan del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, mientras los equipos del Ejército y de la Policía Armada continúan trabajando para alcanzar a otras personas que podrían permanecer atrapadas en el complejo.

Los dos hombres quedaron bajo tierra el pasado 26 de agosto, cuando una devastadora riada golpeó el norte de Nepal y arrasó poblaciones, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos, dejando a centenares de trabajadores sin localizar en varias instalaciones.

Los primeros informes recopilados por la Asociación Independiente de Productores de Energía de Nepal indicaban que 42 trabajadores y empleados habían quedado atrapados en la central subterránea de Trishuli 3A, un proyecto hidroeléctrico de 60 megavatios.

El rescate de Sah y Maharjan se produjo en el décimo día desde la catástrofe, cuando las operaciones en varias de las centrales afectadas continúan centradas en acceder a túneles y estructuras subterráneas bloqueadas por barro, rocas y escombros.

Las riadas han dejado más de un millar de muertos y miles de desaparecidos en Nepal, mientras las autoridades mantienen las labores de búsqueda, recuperación e identificación de las víctimas.