Washington, 4 sep (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes, como habían adelantado varios medios, que sus emisarios Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán este fin de semana a Moscú y Kiev en un intento por reactivar las conversaciones entre Rusia y Ucrania para poner fin a la guerra.
"Llevan consigo una propuesta para poner fin a la guerra. Porque yo puse fin a ocho guerras", declaró a la prensa Trump, quien recordó que no ha recibido el Premio Nobel de la Paz pese a sus esfuerzos para terminar conflictos internacionales.
Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca, y Kushner, yerno de Trump, se reunirán este sábado en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin, y posteriormente viajarán a Kiev para reunirse con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, en el que será el primer encuentro de ambos negociadores con el líder ucraniano.
Trump reconoció que esperaba que la guerra de Ucrania fuera más fácil de resolver que otros conflictos, pero aseguró que Putin y Zelenski "se odian profundamente", lo que, según dijo, dificulta las conversaciones de paz.
El viaje lleva varias semanas negociándose, según fuentes estadounidenses citadas por The New York Times, que detallaron que Washington quiere que Ucrania y Rusia detengan temporalmente sus ataques mientras los emisarios estadounidenses se encuentren en la región.
El diario señala que no está claro si Witkoff y Kushner presentarán una nueva propuesta de paz o si presionarán para cerrar los asuntos pendientes de la anterior, entre ellos quién controlará el Donbás, territorio ucraniano parcialmente ocupado por las fuerzas rusas.
Witkoff y Kushner han viajado anteriormente a Moscú, pero hasta ahora no habían visitado Kiev, pese a haber recibido invitaciones oficiales del Gobierno de Zelenski.
El viaje se produce un año después de que, en agosto de 2025, Trump recibiera a Putin en Alaska en un intento por poner fin a la guerra, una de las promesas de campaña del republicano. El encuentro, sin embargo, terminó sin acuerdo.
Durante este año, Ucrania ha atacado refinerías y centrales energéticas rusas, pero afronta una escasez de munición para interceptar los misiles lanzados por Rusia, por lo que ha pedido ayuda a sus aliados, especialmente a Washington.
Trump, por su parte, está intentando reintegrar a Rusia en la escena internacional y la invitó a participar en las reuniones de ministros de Finanzas del G20 celebradas la semana pasada en Carolina del Norte (Estados Unidos).